Lucas Bucci

Actualmente hago trabajo posdoctoral. Estoy interesado en Filosofía de la mente y Filosofía del arte. Mi interés reside específicamente en un área en el que las dos disciplinas se cruzan: las emociones de espectadores en contextos de ficción, en particular el contexto del cine. Además, mi interés se ha ido ampliando al problema de la interpretación y el significado en los medios audiovisuales. 

  • Conicet:

    Becario Posdoctoral

  • Proyecto:

    Hacia una comprensión del significado e interpretación del cine desde la perspectiva de la teoría cognitiva del film

  • Descripción:

    En esta investigación me propongo ampliar los intereses que tenía en mi trabajo de doctorado desde la reacción emocional que nos provocan los contextos de arte narrativo hacia sus niveles de significado y la interpretación que hacemos de ellos. El problema del significado y la interpretación de las obras de arte se ha tratado, tradicionalmente, en la filosofía de la literatura (entre los trabajos más prominentes se encuentran: Wimsatt y Beardsley 1946, Hirsch 1976 y Booth 1961/1983). Sin embargo, a fines de los 80’ se inició con la obra de Bordwell (1985, 1989), una nueva corriente de pensamiento en la teorización académica acerca del cine: la filosofía cognitiva del cine. Esta perspectiva comenzó como reacción a la “teoría del film” que dominaba los ámbitos académicos y que se valía de teorías psicoanalíticas y marxistas para explicar de una forma global los distintos fenómenos que componían la problemática del cine. La teoría cognitiva del film, en cambio, asumía que era un error dejar de lado los avances de las ciencias cognitivas para explicar fenómenos relacionados con la percepción, emoción y comprensión de la obra de arte cinematográfica. Algunos de los puntos comunes de a esta posición sostienen que:

    a)     La disciplina debe tener un interés marcado por la psicología de sentido común como herramienta de interpretación de los espectadores en su recepción de las historias cinematográficas.

    b)    Es necesario entender al espectador como interpretando de manera racional, y a través de los mecanismos psicológicos que posee, todos los niveles de significado del cine (desde el perceptual hasta el interpretativo de más alto grado) y que la teoría que se ocupe de estos mecanismos psicológicos debe estar fundamentada en una investigación experimental empírica.

    c)     Una teoría del significado fílmico debe entender que el espectador es activo a la hora de construir significado en su recepción del cine, en contraposición a un espectador marcadamente pasivo.

    Así, la naciente teoría cognitiva del film proponía herramientas novedosas para encarar una nueva investigación acerca de las distintas problemáticas del ámbito de la filosofía del cine.

    Entre estas problemáticas se encuentra, entonces, la problemática de la interpretación de la obra cinematográfica. Con respecto a esto podemos revisar muy brevemente las distintas posiciones que se despliegan en la literatura. Sin embargo, es importante notar que varias de estas posiciones provienen de las posiciones análogas al problema de la interpretación en la filosofía de la literatura. Así, encontramos al intencionalismo (Hirsch 1967, Carroll 2000) que sostiene que la intención del artista determina completamente el significado de la obra. Por otra parte, encontramos al intencionalismo hipotético (Currie 1995, Levinson 1996) que sostiene que son las intenciones hipotéticas del artista aquellas que determinan completamente el significado de la obra, entendiendo a las intenciones hipotéticas como aquellas que una audiencia relevante estaría justificada en adscribirle. El constructivismo (Bordwell 1985, 1989), a su vez, sostiene que los aspectos cruciales de la obra cinematográfica, incluyendo su significado, son construidos parcialmente por los espectadores, quienes son llamados a esta tarea por un “sistema de pistas” en la obra de arte. Así, esta posición sostiene que las herramientas que construyen significado en una obra cinematográfica no son independientes de nuestra percepción de ellas sino que resultan de la interacción entre las estructuras formales del trabajo y las operaciones mentales que el espectador opera sobre ellas. Por último, existen las teorías mixtas (Gaut, 2010) que sostienen que para interpretar el significado de una obra es necesario apelar a varios factores: las intenciones del artista, los aspectos formales de la obra, las circunstancias históricas, etc.   

     

                      Este escenario variopinto promete una discusión rica y fructífera en el campo de la obra cinematográfica. Resta preguntarse si el medio cinematográfico propone problemas específicos o si, por ejemplo, una discusión de interpretación en literatura comprende los mismos aspectos teóricos. En este sentido, entiendo que el medio cinematográfico puede presentar desafíos propios al problema de la interpretación. Un ejemplo de esto es señalado por Gaut (2010), quien afirma que el intencionalismo encuentra en la obra cinematográfica un obstáculo adicional: usualmente, en una obra cinematográfica participan varios artistas ¿a cuál de todos ellos debemos adscribir las intenciones para determinar el significado de la obra? ¿qué sucede si estas intenciones resultan ser contradictorias entre sí? Estos problemas, parecen surgir mucho más naturalmente cuando los ejemplos de análisis pertenecen al medio cinematográfico y no al literario, pictórico, etc. Una investigación sobre el problema debería, en principio, identificar estas particularidades y enriquecer el debate sobre la interpretación en las obras de arte.

  • Más información:

    http://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?id=28349&keywords=lucas+bucci&datos_academicos=yes